Presentación

1882-1924

En 1882, cuando Steiner tiene 21 años, se entrevista con su maestro Karl Julius Schröer y éste le encarga el trabajo sobre la obra científica de Goethe. Ello pertenecía al Karma de su maestro (Platón en otra vida), sin embargo, el aceptó el trabajo porque aceptó completamente su karma. A partir de ese acogimiento, el Ser Antroposofía se incorporó entre ambos y años más tarde Steiner dijo que él había podido escribir la Filosofía de la Libertad porque había tenido el primer acto de libertad, al aceptar el karma de su maestro (1924). Los 42 años transcurridos entre 1892 y 1924 es el tiempo en el que el ser Antroposofía se desarrolla a través de seis septenios.

El camino que va a hacer la Fundación intenta recrear este ?andar? del Ser Antroposofía a través de la ejercitación.

La Piedra Fundamental crea la posibilidad al Antropósofo de trabajar el cuerpo de resurrección de Cristo, a partir del cual el Yo verdadero puede actuar. El camino pasa por la evolución de Jesús a Cristo. La adquisición de la conciencia Crística por el ser humano supone que se adquiere atravesando la etapa de la conciencia-Jesús, asociada especialmente a la naturaleza esencial del autoconocimiento, previa a la conciencia Crística que permite el conocimiento espiritual del mundo.

El verdadero autoconocimiento humano debe portar el impulso germinal de Jesús para ser llevado al futuro. Pues Cristo corresponde al aspecto cósmico, pero este aspecto cósmico ha descendido a la Tierra y habitado en Jesús. Y Jesús pertenece al reino terrenal junto con el futuro de la Tierra.

Sin embargo, para que el impulso Crístico pueda alojarse en el alma, el aspecto interior del ser humano debe ser primero transformado a nivel microscósmico, como ocurrió con el alma de Jesús de Nazareth, que devino el portador de Cristo en la Tierra. El alma natánica fue preparada para esta tarea desde dos perspectivas: desde la propia alma natánica y desde el Yo de Zaratustra.

Lo que supone la relación por parte del Antropósofo entre la inocencia y la madurez. La naturaleza inocente necesita perfeccionarse en su desarrollo para que lo mismo pueda suceder en las otras facultades. Esta abarca verdaderamente en profundidad por escuchar sin comprender, lo que nos lleva a la conversación. Dejarse en un primer plano estar conscientemente perplejo. La escucha es un acto de concepción al que debe proseguir un periodo de gestación antes de que el nacimiento sea posible. La concepción es la recepción de la "palabra". Esta puede madurar en el interior del alma si ella encuentra buenas condiciones para vivir en ella.

La madurez, representada en el Quinto Evangelio, tiene que ver con el motivo fundamental del cristianismo, que no es la inocencia conservada sino la transformación de la falta.

La transformación de la inocencia a través de la madurez, es decir de la falta, de la equivocación, del error, de la ilusión, hace posible que la santidad innata pueda ser transformada en santidad adquirida.

El segundo misterio del Gólgota ocurrió en la región del conocimiento, provocado por los tres siglos y medio en los que el hombre, bajo la inteligencia ahrimanizada de la ciencia natural, introdujo en el mundo espiritual el miedo, el odio y la duda, que acabaron ahogando al ser angélico portador de Cristo. La resurrección de Cristo en la entidad angélica, lleva consigo la necesidad de que la Segunda Venida de Cristo como acto de conocimiento solemne pase necesariamente por la transformación del mal, es decir, del miedo, del odio y de la duda.

En el Quinto Evangelio está oculta una guía de cómo podemos desarrollar esta consciencia, Jesús en nuestro interior a nivel microcósmico, de manera que haga posible la consciencia Crística.

En el camino meditativo propuesto se recogen ambos aspectos. El autoconocimiento para desarrollar la consciencia-Jesús expresado en el camino de Saturno y la consciencia Crística a través de los ejercicios del karma. A lo largo del año iremos combinando ambos caminos.

El aspecto final entre la unión de inocencia y madurez es que el Jesús salomónico muere y penetra en el alma inocente. En vez de ir al mundo espiritual se despierta en EL OTRO, es decir, en el Jesús natánico , que al cabo de los siglos se transforma en la base del elemento social. Lo mismo hizo Rudolf Steiner con Karl Julius Schröer. Podríamos decir que la Antroposofía es un camino de conocimiento para despertar en el otro.

La victoria sobre las fuerzas del mal supone, en la experiencia del segundo misterio del Gólgota, el despertar del recuerdo como órgano de capacidad perceptiva clarividente de la Humanidad. El recuerdo se convertirá en órgano de visión para poder percibir el Espíritu en la Naturaleza y percibir el camino del Yo superior a través de las encarnaciones, como se muestra en los ejercicios del karma.