Arte Social

¿Cómo se resuelve la gran pregunta social?

Con el nacimiento de la capacidad de percibir las fuerzas vivas, tal como se captan en el crecimiento de las plantas, que poco a poco van llenando los conceptos de la vida social, tales como “crecimiento orgánico”, “desarrollo sostenible”, “organización viva” y en definitiva toda idea aplicada a lo social que impliquen las palabras “vida y organización”, se vislumbra la intuición de cómo obran las fuerzas vivas, el verdadero misterio que envuelve al Grial.

Se comienza a construir una sabiduría cuyo contenido implica el cómo actúa la vida y qué estructuras y formas se pueden desarrollar a partir de lo viviente; con lo que comienza a aparecer una “maestría” que parte de lo vivo y no de lo inanimado.

Lo SOCIAL solamente tiene sentido desde el manejo de las fuerzas de la vida, cuyo modelo está en la Naturaleza, de la que tenemos que aprender muchas cosas, entre ellas su inteligencia, que comprende “el pensar de la ayuda mutua” y que implica el equilibrio entre las contradicciones, que tan profundamente admiramos, se expresa en nuestros sentimiento de equilibrio permanente y se traduce en el concepto de Belleza.

Millones de personas en el mundo y sobre todo jóvenes, expresan en los últimos años, la necesidad de un cambio en la forma de pensar que produzca formas sociales nuevas que no pueden hacerse desde el punto de vista meramente intelectual, ni desde la observación de los hechos de la Naturaleza, es decir, desde los presupuestos de la ciencia natural. Para ello se necesita un ARTE REAL y este arte real es aquel que fuera inaugurado con el símbolo del Santo Grial.

Parte de la fuerza que implica el desarrollo de lo vivo ha de ser aplicada a la salud social. El auge de la Agricultura viva y de las formas sociales y económicas que nacen de ella, es un comienzo de lo que podría ser un paso de la humanidad hacia un pensamiento vivo.

Ya Schiller en sus cartas estéticas, describió el arte social como la más elevada de las artes. Este se traduce en nuestras aspiraciones en el proceso de formación de un juicio cognitivo a través de las discusiones de trabajo, que surge cuando las personas trabajan a través de las ideas, pensamientos, metas... Ideas concebidas individualmente en relación con un IDEAL o PROPÓSITO COMÚN. Cada persona desarrolla el concepto de la individualidad a través de un equilibrio vivido en el sentir, entre un pensar de validez universal y una percepción concreta que lo dan las circunstancias personales que cada uno vive en situaciones de tiempo y espacio.

Por lo tanto el primer requisito de lo social, es la formación personal de “lo individual”, por medio de una tensión artística entre lo universal y lo concreto que vivimos a través de la percepción.

El segundo paso es el trabajo en grupo creando una comunidad de percepción, poniendo en el centro del mismo el elemento a observar, sea un objeto de la naturaleza, una persona física o un proceso. De ahí surgen los puntos de vista, cuyo proceso de formación comunitario, crea un sentir del grupo, sentir que solo aparece cuando se trabaja individual y grupalmente la mencionada tensión.

Cuando se trabaja un libro de texto, cada persona desarrolla un trabajo individual de la forma mencionada en tres pasos:

  • Averiguar y recrear la idea universal que subyace en el pensar del autor, por Ej. de Rudolf Steiner, es decir un verdadero esfuerzo espiritual que solamente ocurre a través de la actividad del alma, coproduciendo en lo leído, recreándolo. Uno tiene que sentir que el cerebro ha sufrido un desgaste, que ha entrado en actividad.
  • Lo universal es lo que produce el cambio de lo personal y aparece una tensión entre lo nuevo aprendido y lo viejo fijado, tensión que produce siempre una crisis personal que consiste en vivir activamente el cambio, que es lo que significa la palabra griega Krinain (crisis). De ahí nacen las nuevas representaciones que a partir de ese momento se convierten en patrimonio en movimiento del alma.
  • El Yo se manifiesta con preguntas, hijas de la tensión entre lo viejo y lo nuevo. La pregunta como camino de acción, es decir como actividad de búsqueda, en la que la respuesta siempre se está contestando y nunca se acaba de contestar, a partir de lo cual, se crea una dinámica individual o de grupo que constituye siempre la base del futuro.

En el trabajo en grupo, como dinámica de lo vivo, es fundamental utilizar los sentidos sociales. Lo trabajado individualmente, elaborado en el propio domicilio o en un seminario se manifiesta en público.

Para crear una segunda tensión artística entre los miembros del grupo, es necesario:

  • La escucha activa (sentido del oído).
  • La percepción del tono ajeno, a través del cual captamos el alma de la persona, (sentido del tono ajeno).
  • La percepción del pensamiento ajeno, la capacidad de percibir el pensar de otra persona atravesando la formulación verbal (sentido del pensamiento ajeno).
  • Sentido del Yo ajeno, la percepción del Yo de otra persona.

El uso de estos sentidos por parte de los participantes del grupo, crea la posibilidad de la tolerancia y del perdón, pudiendo percibir cada punto de vista. El sentir grupal que se crea con fundamento en la actividad compartida, se constituye en un órgano de percepción para una jerarquía espiritual. Es normal en este trabajo que los límites de una persona se trasformen en camino en la otra, de ahí el enriquecimiento del intercambio.

La última parte es llevar el enriquecimiento personal al servicio de los demás en la vida ordinaria, lo que significa la creación de un impulso cultural trasformador y activo en el presente.